Entregabilidad
Que tus campañas lleguen al inbox: autenticación, reputación y las prácticas que mueven la aguja.
Casi nunca es por una sola cosa: los filtros suman señales. Las causas más comunes son problemas de autenticación del dominio (SPF, DKIM o DMARC mal configurados), baja reputación del remitente, listas deficientes (compradas o con muchos inactivos), contenido sospechoso y altas tasas de rebote o queja. La buena noticia es que la mayoría está bajo tu control.
Certificar el remitente es el paso más importante para que tus campañas lleguen. Son dos pasos: verificar el email con un enlace de confirmación, y publicar SPF y DKIM en las zonas DNS de tu dominio. Una vez autenticado, Gmail, Outlook y Yahoo confían más en vos y, en arrobaMail, cada remitente muestra su estado con un check verde.
Sender Policy Framework: un registro DNS que declara qué servidores están autorizados a enviar en nombre de tu dominio. Sin un SPF correcto, muchos proveedores consideran tus mensajes sospechosos.
DomainKeys Identified Mail: una firma criptográfica que se agrega a cada email y verifica que el contenido no fue alterado y que salió realmente de tu dominio. Junto con SPF y DMARC, mejora drásticamente la entregabilidad.
Domain-based Message Authentication, Reporting & Conformance: la política que le dice a los proveedores qué hacer cuando un mensaje no pasa SPF o DKIM (rechazar, marcar como spam o solo reportar). Es la capa que une a las otras dos y te manda reportes de quién envía como vos.
Cuando empezás a enviar desde un dominio nuevo, los proveedores te observan con desconfianza. Calentar es subir el volumen de a poco durante las primeras semanas para construir reputación. Mandar mucho de golpe desde un dominio nuevo es la forma más rápida de caer en spam.
Cuatro acciones: eliminá direcciones inválidas antes de enviar (validación previa), no reutilices listas viejas sin actividad, enviá solo a quienes pidieron recibirte y respetá las bajas de inmediato. Una lista más chica y sana rinde más que una grande y sucia.
No es recomendable. Las casillas gratuitas (@gmail, @hotmail, @yahoo, @outlook…) no se pueden certificar: no podés configurar SPF/DKIM sobre un dominio que no es tuyo, y desde 2024 Gmail y Yahoo penalizan fuerte el correo masivo enviado "en nombre de" sus dominios. Usá siempre un dominio propio (por ejemplo envios@tuempresa.com).
Para quienes envían a volumen, desde 2024 exigen: autenticación completa (SPF y DKIM y DMARC), baja por un clic procesada en ≤48 h, y mantener la tasa de quejas baja (por debajo de 0,3%, idealmente <0,1%). arrobaMail ya incorpora el link de baja, el manejo de quejas y la autenticación para que cumplas estos requisitos.
Asuntos breves y claros, sin engaños ni palabras "gatillo" (gratis, urgente, exceso de mayúsculas o signos). Un enlace de baja visible en cada campaña. Equilibrar texto e imágenes —nunca un email que sea una sola imagen— y enviar solo a quienes dieron su consentimiento.
Es el motor de envío propio de arrobaMail: el sistema que entrega físicamente tus correos. En vez de revender un SMTP genérico, está diseñado para proteger tu reputación con traffic shaping por proveedor (Gmail, Outlook, Yahoo), backoff automático ante rechazos e IP warmup gradual. Es una de las razones por las que la entregabilidad es uno de nuestros pilares.
Es un add-on opcional: un servidor SMTP con una IP pública que envía solo lo tuyo. Tu reputación deja de depender del comportamiento de otros clientes en la IP compartida — la construís y la mantenés vos, y lo que ven Gmail, Outlook y Yahoo es únicamente tu historial. Lo recomendamos con fuerza si enviás de forma periódica: planes de 100.000 envíos mensuales o más, cualquier plan ilimitado y operaciones reseller (donde además aísla el riesgo de cada cliente). No es obligatorio y se puede sumar a cualquier plan.
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