De cada diez personas que arman un carrito en una tienda online, siete se van sin comprar. No es que no quieran tu producto: se distraen, dudan, comparan, "lo dejan para después". Un flujo de carrito abandonado es la forma de volver a buscarlas en automático —y es una de las automatizaciones que más rápido se paga sola—.
Este es un tutorial avanzado porque tiene una parte técnica: conectar tu tienda con arrobaMail por webhook. Esa parte la podés hacer vos si te manejás, o pedírsela a tu desarrollador o a tu plataforma de e-commerce. El resto —armar el flujo, escribir los correos, medir— lo hacés desde el panel sin tocar código. Veamos primero el flujo completo:
- Disparador · Webhook
Carrito abandonado en tu tienda
Tu e-commerce avisa por webhook con el email y los productos que quedaron sin comprar.
- Espera
1 hora
- Condición
¿Ya completó la compra?
Si compró en esa hora, sale del flujo y no recibe nada. Nunca molestás a quien ya pagó.
- Email 1 · Recordatorio
«Te quedó algo en el carrito»
Con la imagen del producto y un botón directo para retomar la compra.
- Espera
23 horas
- Condición
¿Sigue sin comprar?
Si ya compró, sale. Si no, va el segundo recordatorio con un empujón extra.
- Email 2 · Incentivo
Un envío gratis o un descuento chico
El último empujón, esta vez con un motivo concreto para decidirse hoy.
- Objetivo
Compra recuperada
Una venta que se iba a perder, rescatada sin intervención manual.
Las condiciones son la clave: el flujo nunca le escribe a quien ya compró.
Antes de empezar
- Una tienda online (propia, Shopify, WooCommerce o similar) que pueda enviar un aviso cuando se abandona un carrito.
- Una lista en arrobaMail y el remitente verificado.
- Para la parte técnica de la conexión, alguien que pueda configurar un webhook (tu desarrollador o tu plataforma de tienda).
Los 11 pasos
- 1
Cómo funciona el flujo de carrito
Tu tienda avisa, arrobaMail espera, chequea y recuerda. Sin trabajo manual.
- 2
Conectá tu tienda por webhook
Tu sistema le manda a arrobaMail el evento de carrito abandonado.
- 3
Creá el flujo y elegí el disparador
El evento del webhook es lo que inicia la automatización.
- 4
Primera espera
Dejás pasar un tiempo prudente antes del primer recordatorio.
- 5
Condición: ¿ya compró?
Si completó la compra en ese rato, sale del flujo. Nunca molestás a quien ya pagó.
- 6
Email 1 — el recordatorio
«Te quedó algo en el carrito», con el producto y un botón directo.
- 7
Segunda espera y nueva condición
Esperás casi un día y volvés a chequear si compró.
- 8
Email 2 — el incentivo
Un envío gratis o un descuento chico como último empujón.
- 9
Reglas de salida y reingreso
Definís cuándo alguien sale del flujo y si puede volver a entrar.
- 10
Probá el flujo de punta a punta
Simulás un carrito abandonado y verificás que todo dispare bien.
- 11
Medí la recuperación
Cuántas ventas rescató el flujo: el número que justifica todo.
1. Cómo funciona el flujo de carrito
La lógica es simple y elegante: tu tienda avisa, arrobaMail reacciona. Cuando alguien abandona un carrito, tu sistema le manda un aviso a arrobaMail (eso es el webhook). arrobaMail espera un rato prudente, chequea si la persona finalmente compró y, si no lo hizo, le envía un recordatorio amable. Si sigue sin comprar, un segundo correo con un pequeño incentivo. Todo automático, todo respetando a quien ya pagó.
Las condiciones son el corazón de este flujo: gracias a ellas, nunca le escribís a alguien que ya completó la compra. Esa cortesía es lo que separa un flujo profesional de uno molesto.
2. Conectá tu tienda por webhook
Un webhook es, en simple, una forma de que tu tienda le avise a arrobaMail cuando pasa algo importante. Vos (o tu desarrollador) configurás que, al detectar un carrito abandonado, tu tienda envíe ese evento con el email del cliente y los productos que quedaron sin comprar.
No necesitás entender los detalles técnicos para diseñar el flujo, pero sí tener esa conexión hecha. El cómo configurarla está explicado para tu equipo técnico en conectar arrobaMail con tus sistemas. Si usás Shopify, WooCommerce u otra plataforma conocida, suele ser cuestión de pegar una URL en su panel de webhooks.
Tip: si todavía no tenés la conexión por webhook, podés practicar el resto del flujo con un disparador más simple (por ejemplo, "se agregó un tag") y cambiarlo por el webhook cuando esté listo. Así no te frenás esperando a la parte técnica.
3. Creá el flujo y elegí el disparador
Desde el menú superior, entrá a Automatización › Crear nuevo flujo. Si es tu primera automatización, conviene reconocer el editor: arriba tenés el nombre del flujo, su estado (Activa / pausada) y los botones Guardar y Pausar; a la izquierda, la paleta con todos los bloques ordenados en cuatro categorías (Disparadores, Acciones, Condiciones y Lógica); y a la derecha, el lienzo, donde arrastrás los bloques y los conectás. Así se va a ver tu flujo de carrito:
Paleta · arrastrá desde acá
Disparadores
- Suscripción
- Click en email
- Evento personalizado
- Aniversario
Acciones
- Enviar email
- Agregar tag
- Webhook
- Notificar
Condiciones
- Tiene tag
- En segmento
- Campo igual a
- Hizo click en email
Lógica
- Espera
- Split A/B
- Salida
Lienzo · soltá y conectá acá
Disparador
Evento personalizado
Carrito abandonado (webhook)
Lógica
Espera
1 hora
Condición
Campo igual a
¿Ya compró? → Salida
Acción
Enviar email
Recordatorio del carrito
El primer nodo es siempre el disparador. Como el carrito abandonado ocurre en tu tienda (no dentro de arrobaMail), el disparador es un «Evento personalizado» —el que llega por el webhook—. Arrastralo desde la categoría Disparadores: a partir de ese evento, arrobaMail toma el email del cliente y arranca el flujo para esa persona.
4. Primera espera
No mandes el recordatorio al instante: alguien puede estar todavía completando la compra. Agregá una espera de una hora. Es tiempo suficiente para no ser invasivo y poco suficiente para que el carrito siga fresco en la memoria del cliente.
5. Condición: ¿ya compró?
Después de la espera, sumá una condición: ¿completó la compra? Acá el flujo se bifurca:
- Si ya compró: sale del flujo. Listo, no recibe nada. Esto es fundamental: nunca le escribís a quien ya pagó.
- Si no compró: sigue al recordatorio.
Para que esto funcione, tu tienda también debería avisarle a arrobaMail cuando una compra se completa (otro webhook), así el sistema sabe quién ya cerró.
6. Email 1 — el recordatorio
El primer correo es un recordatorio amable: "te quedó algo en el carrito". Mostrá el producto (idealmente con su imagen), recordá por qué le gustaba y poné un botón directo para retomar la compra donde la dejó. Tono servicial, no de presión: estás ayudando, no persiguiendo.
7. Segunda espera y nueva condición
Sumá una espera de casi un día (unas 23 horas) y, después, otra condición: ¿sigue sin comprar? De nuevo, si ya compró en el medio, sale del flujo. Si no, va el segundo y último correo.
8. Email 2 — el incentivo
El segundo recordatorio trae un motivo concreto para decidirse hoy: un envío gratis, un descuento chico, un regalo con la compra. Es el último empujón, así que tiene que valer la pena. Un solo incentivo claro convierte más que tres ofertas confusas.
Importante: no estires el flujo con un tercer, cuarto y quinto correo. Dos recordatorios bien hechos recuperan la mayoría de las ventas rescatables; insistir más solo genera bajas y quejas. Sabé cuándo parar.
9. Reglas de salida y reingreso
Configurá las reglas globales del flujo:
- Salida: además de "ya compró", podés sacar del flujo a quien se desuscribe (obligatorio respetarlo).
- Reingreso: lo razonable es permitir que una misma persona vuelva a entrar si abandona otro carrito más adelante, pero con un período de enfriamiento para no bombardearla.
10. Probá el flujo de punta a punta
Antes de dejarlo en producción, simulá un carrito abandonado (armá uno con un email de prueba y abandonalo). Verificá que el evento llegue, que la espera y las condiciones funcionen, y que los correos se vean bien. Probar es barato; un flujo roto que molesta clientes, caro.
11. Medí la recuperación
El número que importa es uno: cuántas ventas rescató el flujo. arrobaMail te muestra el rendimiento de la automatización —cuántos entraron, cuántos abrieron, cuántos volvieron a comprar—. Con eso calculás cuánto dinero recuperó un flujo que trabaja solo, las 24 horas. Cómo leer esas métricas está en interpretar reportes y métricas.
Errores frecuentes a evitar
- No chequear si ya compró. Es el error más caro: escribirle "te quedó algo en el carrito" a alguien que ya pagó destruye la confianza al instante. Las condiciones existen para esto.
- Mandar el recordatorio al toque. Sin la primera espera, le escribís a gente que todavía está comprando. Dale aire.
- Estirar el flujo. Más de dos o tres correos cansa y genera bajas. La recuperación está en los primeros recordatorios.
- No probarlo. Un webhook mal conectado o una condición invertida arruinan la experiencia justo con tus clientes más valiosos. Simulá siempre antes de activar.
Próximos pasos
- Repasá todos los bloques de un flujo en automatizaciones.
- Coordiná la parte técnica de la conexión con conectar arrobaMail con tus sistemas.
- Si todavía no la tenés, armá primero la base con la serie de bienvenida.