arrobaMail
Tutorial · Intermedio

Reconquistá a los que no abren: un flujo de reactivación

Armá una automatización que reactive a tus contactos dormidos: identificalos, escribiles una secuencia de reconquista, recuperá a los que vuelven y depurá al resto.

Por Equipo editorial de arrobaMailPublicado 15 de junio de 202613 min8 pasos

Con el tiempo, toda lista junta contactos dormidos: gente que se suscribió con entusiasmo y hace meses que no abre nada. Tenerlos ahí no es gratis —arrastran tus métricas hacia abajo y, peor, lastiman tu reputación, porque los proveedores notan que una parte de tu audiencia te ignora—. Pero borrarlos sin más sería tirar oportunidades: muchos solo necesitan un buen motivo para volver.

Un flujo de reactivación resuelve las dos cosas: les da una última oportunidad real y, según cómo respondan, los recupera o los depura. Las dos salidas son buenas. Este es el flujo que vamos a armar:

  1. Disparador · Tag agregado

    Marcás a los inactivos con el tag «inactivo»

    Identificás a los que no abren hace 90 días (con un segmento) y les ponés ese tag. Entrar al tag dispara el flujo.

  2. Email 1 · ¿Seguimos en contacto?

    Un correo cálido que reconoce la ausencia

    Sin reproches. Recordás el valor que ofrecés y, si podés, sumás un incentivo para volver.

  3. Espera

    5 días

  4. Condición

    ¿Abrió o hizo clic?

    Si reaccionó, lo recuperaste: sale del flujo y le sacás el tag «inactivo». No lo molestás más.

  5. Email 2 · Una última razón

    Para quien sigue sin responder

    Un beneficio claro o una pregunta directa («¿querés seguir recibiéndonos?»). La despedida honesta funciona.

  6. Espera

    7 días

  7. Resultado

    Recuperás o depurás

    Quien volvió, queda enganchado. Quien no respondió, lo sacás de la lista activa: tu base queda sana y tu reputación, protegida.

Reactivar o depurar: las dos salidas son buenas. Una lista chica y activa rinde más que una grande y dormida.

Antes de empezar

  • Una lista con algo de historia, donde ya haya contactos que dejaron de abrir.
  • Saber crear un segmento y asignar tags (lo vemos en listas y suscriptores).

Los 8 pasos

  1. 1

    Qué es un flujo de reactivación

    Una secuencia automática que intenta despertar a tus contactos dormidos.

  2. 2

    Identificá a los inactivos

    Un segmento de quienes no abren hace 90 días, marcados con un tag.

  3. 3

    Creá el flujo y reconocé el editor

    Entrás a Automatización; paleta a la izquierda, lienzo a la derecha.

  4. 4

    Disparador: el tag «inactivo»

    El flujo arranca cuando un contacto recibe ese tag.

  5. 5

    Email 1: ¿seguimos en contacto?

    Un correo cálido, sin reproches, que recuerda tu valor.

  6. 6

    Espera y condición: ¿volvió?

    Si reaccionó, lo recuperaste y sale del flujo.

  7. 7

    Email 2 y depuración final

    Una última razón; a quien no responde, lo sacás de la lista activa.

  8. 8

    Activá y medí

    Encendés el flujo y mirás cuántos recuperaste.

1. Qué es un flujo de reactivación

Es una automatización: un flujo que se ejecuta solo cuando un contacto entra en estado "inactivo". En lugar de seguir mandándole campañas que no abre (lo que te hunde la reputación), lo apartás en una secuencia especial, breve y honesta, diseñada para una sola cosa: que reaccione. Si lo hace, volvió a tu lista activa. Si no, lo sacás —y tu base queda más chica pero mucho más sana—.

2. Identificá a los inactivos

Antes del flujo, definí quién es "inactivo". Lo más común: contactos que no abren hace 90 días. Eso lo armás con un segmento por última actividad. A ese grupo le asignás un tag —por ejemplo, inactivo—. Ese tag es lo que va a disparar la automatización.

Tip: sé generoso con el plazo. 90 días es razonable para la mayoría; si tu cadencia es mensual, estirá a 120. No quieras "reactivar" a alguien que simplemente no abrió las últimas dos: dale tiempo real de ausencia.

3. Creá el flujo y reconocé el editor

Entrá a Automatización › Crear nuevo flujo. Si todavía no te moviste por el editor, repasalo rápido: arriba el nombre y los botones Guardar y Pausar; a la izquierda, la paleta con sus categorías (Disparadores, Acciones, Condiciones, Lógica); a la derecha, el lienzo donde arrastrás y conectás. Así se va a ver tu flujo de reactivación:

@Reactivación de inactivos Activa
GuardarPausar

Paleta · arrastrá desde acá

Disparadores

  • Suscripción
  • Click en email
  • Evento personalizado
  • Aniversario

Acciones

  • Enviar email
  • Agregar tag
  • Webhook
  • Notificar

Condiciones

  • Tiene tag
  • En segmento
  • Campo igual a
  • Hizo click en email

Lógica

  • Espera
  • Split A/B
  • Salida

Lienzo · soltá y conectá acá

Disparador

Tag agregado

Tag «inactivo»

Acción

Enviar email

¿Seguimos en contacto?

Lógica

Espera

5 días

Condición

Hizo click en email

¿Volvió? → Salida

Si es tu primera automatización, te conviene arrancar por la serie de bienvenida, que explica el editor con más calma.

4. Disparador: el tag «inactivo»

Desde Disparadores, arrastrá «Tag agregado» y elegí el tag inactivo. A partir de ahí, cada contacto que reciba ese tag entra al flujo automáticamente. Así, a medida que tu segmento de inactivos crece, el flujo los va tomando solos.

5. Email 1: ¿seguimos en contacto?

El primer correo marca el tono de todo: cálido y sin reproches. Nada de "hace mucho que no nos visitás" en tono de culpa. Reconocé la ausencia con amabilidad, recordá el valor que ofrecés y, si podés, sumá un pequeño incentivo para volver. La pregunta de fondo es honesta: ¿seguimos en contacto?

6. Espera y condición: ¿volvió?

Sumá una espera (unos 5 días) y después una condición: ¿abrió o hizo clic? Acá el flujo se bifurca:

  • Si reaccionó: lo recuperaste. Sale del flujo y le sacás el tag inactivo (volvió a la vida). No lo molestás más.
  • Si no: sigue al segundo y último intento.

7. Email 2 y depuración final

El segundo correo es la última razón: un beneficio concreto o una pregunta directa —"¿querés seguir recibiéndonos?"—. Después de otra espera (unos 7 días) y una condición final, llega el momento decisivo: a quien siguió sin responder, lo sacás de la lista activa (con una acción del flujo, o lo marcás para depurar).

Suena drástico, pero es lo más sano que podés hacer: un contacto que ignoró dos pedidos honestos no va a volver, y mantenerlo solo te perjudica. Una lista chica y activa rinde más que una grande y dormida.

8. Activá y medí

Definí las reglas globales (que un contacto no reentre mientras ya está en el flujo), tocá Guardar y poné el flujo en Activa. Después, medí: ¿cuántos del segmento inactivo volvieron a abrir?, ¿cuántos depuraste? Cada contacto recuperado es valor que estabas perdiendo, y cada uno depurado es reputación que protegés.

Errores frecuentes a evitar

  • Tono de culpa. "Te extrañamos 😢 hace 6 meses que no abrís" da pena, no ganas de volver. Cálido y digno.
  • Reactivar demasiado pronto. Alguien que no abrió dos campañas no está dormido. Esperá una ausencia real (90 días o más).
  • No depurar al final. Si dejás a los que nunca respondieron, el flujo no sirvió de nada: seguís arrastrando la reputación. La depuración es parte del éxito.
  • Una secuencia eterna. Dos correos bien hechos alcanzan. Insistir cinco veces a quien ya te ignoró es exactamente lo contrario de cuidar tu reputación.

Próximos pasos

  1. Repasá todos los bloques de un flujo en automatizaciones.
  2. Asegurate de tener bien armados tus segmentos y tags en listas y suscriptores.
  3. Mantené sana tu entregabilidad con evitá el spam: buenas prácticas.

Empezá con arrobaMail
en menos de 5 minutos.

Plan Gratuito, generaciones de IA incluidas, sin tarjeta de crédito y soporte real en español.

Probar gratis ahora
WhatsAppTe responde el equipo