Crear tu primera campaña parece intimidante, pero en realidad son siete pasos cortos. En esta guía vamos de cero —una cuenta vacía— hasta una campaña enviada de verdad, con su prueba y su análisis previo. Tomate 15 minutos: cuando termines, vas a tener el flujo completo aprendido y las próximas campañas te van a salir en la mitad de tiempo.
Antes de empezar
- Una cuenta de arrobaMail (te alcanza con el Plan Gratuito).
- Una lista de contactos que te dieron permiso para escribirles.
- El dominio desde el que vas a enviar (idealmente propio, no @gmail).
Los 7 pasos
- 1
Cargá o elegí tu lista de contactos
Importás tu lista o usás una existente; es a quién le va a llegar la campaña.
- 2
Verificá tu remitente
Confirmás el nombre, el email y el reply-to desde el que enviás.
- 3
Elegí cómo crear el mensaje
Diseñador visual, con IA (Amanda), HTML propio o importando desde una URL.
- 4
Escribí el asunto y el preheader
Las dos primeras cosas que ve tu suscriptor; definen si abre o no.
- 5
Mandate una prueba a vos mismo
Ves la campaña como la verá tu suscriptor, en escritorio y en celular.
- 6
Pasá el análisis previo al envío
arrobaMail revisa señales técnicas y de contenido antes de enviar.
- 7
Enviá ahora o programá el envío
Disparás la campaña o la dejás agendada para el mejor momento.
1. Cargá o elegí tu lista de contactos
Una campaña le habla a una lista: el conjunto de contactos que van a recibir el envío. Si recién arrancás, lo primero es crear una lista y sumarle tus suscriptores.
Tenés varias formas de incorporar contactos: importar un archivo (lo más común para volumen), cargarlos a mano, copiar y pegar, o recibirlos por un formulario de suscripción. Si vas a importar desde un CSV o Excel, conviene prepararlo bien antes para que no se rompa nada —eso lo cubrimos en detalle en el tutorial de importar y limpiar tu lista.
Importante: enviá solo a quienes te dieron permiso. Una lista comprada o sacada de la web dispara rebotes y quejas que arruinan tu reputación desde el primer envío. Calidad de base le gana a cantidad, siempre.
Si todavía no tenés contactos propios, podés crear una lista de prueba con tu propio correo y el de un par de personas que te autoricen, solo para aprender el flujo.
2. Verificá tu remitente
El remitente es quién aparece como autor del email: el nombre (por ejemplo, "Palermo Café"), el email de envío y el reply-to (a dónde llegan las respuestas). Antes de poder enviar, arrobaMail necesita que verifiques esa casilla, para confirmar que sos quien decís ser.
La verificación se hace una sola vez por remitente: recibís un código o un enlace de confirmación en esa casilla y listo. Usá, en lo posible, un email de tu propio dominio (hola@tudominio.com) y no uno gratuito tipo @gmail.com o @hotmail: los proveedores penalizan los envíos masivos desde casillas gratuitas, y tu marca se ve más profesional con dominio propio.
Para que tus campañas lleguen mejor, además de verificar la casilla conviene autenticar el dominio con SPF, DKIM y DMARC. No es obligatorio para tu primer envío de prueba, pero sí antes de enviar en serio: lo explicamos paso a paso en configurar SPF, DKIM y DMARC.
3. Elegí cómo crear el mensaje
arrobaMail te da cuatro formas de armar el cuerpo del email; elegí la que mejor te quede:
- Diseñador visual (drag & drop). Arrastrás bloques (texto, imagen, botón, columnas) y armás el email sin tocar código. Es el camino recomendado si recién empezás.
- Con IA (Amanda). Le contás qué querés lograr y Amanda IA te propone un borrador completo —asunto, cuerpo y llamado a la acción— que después editás. Para que te dé buenos resultados, dale un pedido claro: objetivo, audiencia, oferta, tono y contexto.
- HTML propio. Si tenés tu pieza diseñada en código, la pegás directamente.
- Desde una URL. Importás el diseño a partir de una página existente.
Sea cual sea el modo, mantené una sola idea por campaña y un único objetivo: cuando un email pide tres cosas distintas, el lector no hace ninguna.
Tip: si tenés cargado tu Kit de marca (logo, colores, tipografía), tanto el diseñador como Amanda van a respetar tu identidad automáticamente. Vale la pena configurarlo una vez.
4. Escribí el asunto y el preheader
El asunto y el preheader (ese texto gris que se ve al lado o debajo del asunto en la bandeja) son lo primero —y, muchas veces, lo único— que ve tu suscriptor antes de decidir si abre. Trabajalos con cuidado:
- Sé claro antes que ingenioso: que se entienda el beneficio de abrir.
- Cuidá el largo: en el celular se cortan los asuntos largos, así que poné lo importante al principio.
- Usá el preheader para complementar el asunto, no para repetirlo.
- Evitá los gatillos de spam: mayúsculas sostenidas, signos de exclamación en serie y promesas exageradas.
Si usás Amanda, pedile tres o cuatro variantes de asunto y elegí la que más te convenza; es una de las cosas en las que más ayuda.
5. Mandate una prueba a vos mismo
Nunca envíes una campaña sin verla antes como la va a ver tu suscriptor. arrobaMail te deja mandar un envío de prueba —sin costo y sin tocar tu lista— a tu propia casilla.
Revisá la prueba en escritorio y en celular (la mayoría de la gente abre en el teléfono): que las imágenes carguen, que el botón se vea y sea tocable, que los enlaces vayan a donde tienen que ir, y que el texto se lea bien sin zoom. Mandate la prueba a una cuenta de Gmail y a una de Outlook si podés: a veces se ven distinto.
6. Pasá el análisis previo al envío
Antes de disparar, arrobaMail corre un análisis previo que revisa señales técnicas (autenticación, enlaces, peso de las imágenes) y de contenido. Es tu última red de seguridad: te avisa si algo puede perjudicar la entrega o la lectura.
Si activaste el análisis con IA, Amanda además te da una lectura del mensaje y sugerencias concretas de mejora. No estás obligado a aceptarlas todas, pero conviene leerlas: suelen detectar cosas que a uno se le pasan, como un asunto poco claro o un llamado a la acción débil.
7. Enviá ahora o programá el envío
Con la prueba revisada y el análisis en verde, ya podés enviar. Dos opciones:
- Envío inmediato: sale en el momento. arrobaMail regula la velocidad de entrega para cuidar tu reputación, así que un volumen grande puede tardar un rato en completarse —es normal y es bueno.
- Envío programado: lo dejás agendado para el día y la hora que elijas. Útil para llegar cuando tu audiencia suele abrir el correo.
¿Cuál es el mejor horario? No hay una regla universal: depende de tu público. Empezá con un horario razonable y, con el tiempo, mirá tus estadísticas para encontrar tu mejor momento.
Errores frecuentes a evitar
- Enviar sin prueba. El 90% de los papelones (un enlace roto, una imagen que no carga) se evitan con un envío de prueba de 30 segundos.
- Asuntos que gritan. "🔥🔥 OFERTA IMPERDIBLE!!!" no solo cansa: aumenta tu probabilidad de caer en spam.
- Más de un objetivo por campaña. Si querés que reserven, que sigan tus redes y que descarguen el catálogo, todo junto, no van a hacer nada.
- Listas sin permiso. Es el error más caro: te quema la reputación y es difícil de revertir.
Próximos pasos
Ya tenés el flujo completo. Para que tus próximas campañas rindan más:
- Asegurá la entregabilidad autenticando tu dominio → SPF, DKIM y DMARC paso a paso.
- Mantené tu lista sana desde el día uno → importar y limpiar contactos.
- Después de enviar, leé qué pasó en tus estadísticas y reportes para mejorar la siguiente.
¿Todavía no tenés cuenta? Creá una gratis y armá tu primera campaña hoy mismo.